Sanar el corazón

“Sólo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos“ – Antoine De Saint Exupéry

Les quiero dar la bienvenida al tercer blog del mes de Julio. Les deseo unos días llenos de oportunidades, buena energía y bienestar.

En esta ocasión el tema lleva por nombre ‘’Sanar el corazón’’, espero que este post te sirva como guía en tu vida, y, que este blog te ayude a observarte, a reconocerte, a identificarte, a perdonarte y a amarte.

A mi parecer, existen dos cosas en esta vida que son muy importantes, la primera, es que todos hemos tenido que sanar nuestro corazón por alguna razón o situación emocional que hemos pasado y que nos ha dolido; el motivo puede ser algún dolor emocional, con respecto al abandono de un padre, de una madre o de ambos, las traiciones, los duelos por la pérdida de algún ser querido, engaños que nos hemos hecho a nosotros mismos, etc.

La segunda cosa realmente importante a saber y a entender es que todos sabemos que el corazón es uno de los órganos vitales del cuerpo humano: a nivel físico, no sólo mantiene la sangre fluyendo para suministrar oxígeno y los nutrientes necesarios a los tejidos y eliminar el dióxido de carbono y otros desechos.

Entonces teniendo claro lo anterior te digo que el corazón es tu centro, tu ser. Contiene el equilibrio, la compasión, el amor propio, el amor incondicional, los sueños y deseos. El perdón, la aceptación, el cambio, el crecimiento y los límites y las tomas de decisiones viven y prosperan en un corazón saludable y armonioso.

Y yo, Psicoeuridice, estoy acá para ayudarte a sanar tu corazón, y a encontrar la vía para que tu corazón y tu vida estén saludables y armoniosos.

Sin embargo, tu corazón no está siempre en buen estado: se daña por el estrés emocional, la ira, la rabia, el que otros decidan por ti, por la falta de actividad física y puede derivar en enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares.

Si no eres capaz de perdonar y aceptar, las cosas que estás viviendo que no te gustan serán perjudiciales para ti, y, si tienes sentimientos de resentimiento puedes dañar seriamente tu corazón llenándolo de tristeza o de enfermedades que se harán visibles con el tiempo.

Si te quedas atascada o atascado en el pasado y te cierras a lo bueno que la vida te ofrece y al aprendizaje que te dan todas las situaciones vividas, entonces estás invitando a que te llegue lo peor porque no aprendes nuevas formas de ser y de hacer, y limitas tu crecimiento y desarrollo.

¿Sabes que eres merecedor de lo bueno que tiene la vida para ti? ¿Lo sabes? ¿Lo crees?

Entonces no te compares con los demás porque vas a seguir sufriendo. Así como tú y yo, todos, pero es que absolutamente todos pasamos por situaciones fuertes y vivimos nuestro proceso paso a paso: La muerte de un ser querido, el final de una relación o matrimonio, o tener que renunciar a un sueño de toda la vida son experiencias humanas que pueden provocar tensión en tu corazón.

Pero lo que realmente nos diferencia es cómo manejamos estas situaciones y experiencias en nuestras vidas. Y para poder curar un corazón roto es importante que tomes la responsabilidad de cuidar de ti mismo.

En este caso, te recomiendo lo siguiente:

  1. Intenta estar más tiempo solo porque las compañías excesivas pueden convertirse en ruido para tu mente, cuando necesitas mirar dentro de ti y conectar contigo.
  2. Es mejor que busques amigos con los que incluso, puedes estar en silencio.
  3. Intenta observar todo lo positivo en tu vida. Sé agradecido.
  4. El tiempo cura, deja que el tiempo te llene de sabiduría y comprensión.

La sanación del corazón es una parte esencial de bienestar general. Cuando el corazón está sano y equilibrado, tienes compasión por ti mismo y los demás, perdona el pasado, aceptas “lo que es”, y ves en todo una lección por aprender. Haces espacio para nuevas experiencias y nuevas personas, e invitas a la abundancia en todos sus aspectos a entrar en tu vida.

Te voy a dar unos #Psicotips poderosos para ayudar a curar un corazón roto:

  • Acepta la herida y aprende de ella.
  • No huyas del dolor, más bien, acéptalo y supéralo.
  • No te reproches nada.
  • Perdónate a ti mismo y continúa hacia adelante.
  • Considera esta herida como crecimiento.
  • Date tiempo.
  • No te fustigues ni te presiones.

Si te ha servido este blog, compártelo con tus amigas, tu familia, ¡o tus compañeros de trabajo! Todo aquel que pueda beneficiarse con la información que estoy compartiendo y que juntos estamos creando y trabajando.

Y recuerda, cuando te cuidas psicológicamente te estás ayudando a vivir en equilibrio y con Bienestar.

Te doy las Gracias por leerme, desde Mi Corazón a Tú Corazón.

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